Spencer Tunick en México (por Alejandro Hernández)

1.jpgTodos hemos tenido el sueño de correr desnudos por un campo de flores sin temor a ser vistos o sin la vergüenza que representa el que alguien te esté observando. En este momento en nuestro país muchos tienen la oportunidad de realizar ese sueño, sin correr, pero sí estando desnudos fuera del baño o de la recámara y pretender, al menos, que no nos importa que los demás nos vean, ya que habrá en ese lugar unas cuatro mil personas más, por fortuna, en las mismas condiciones que el resto de los asistentes; es decir, desnudos.

Este hecho provoca en mí una sensación bastante extraña, ya que veo la oportunidad de “realizar ese sueño” que por algún motivo llama mi atención con mucha insistencia y por otro lado no pierdo de vista la sensación de hacer algo incorrecto, algo que no se debe hacer, por no contribuir de manera sustancial con mi vida y siendo francos tampoco con la sociedad.

El pecado

Ya sea que yo sea un morboso de marca o que sólo me interese sentirme bien conmigo mismo, no dejo de pensar en la justificación que las otras tres mil 999 personas le dan al evento y en cómo yo contribuyo a darle fuerza a sus ideales. Seguro que alguien lo hará porque de verdad cree que es artístico, habrá quien lo haga por sentirse lo suficientemente maduro como para romper con todas las ideas poco naturalistas del pudor y el buen comportamiento; lo respeto, pero también habrá los que lo hagan por el único hecho de ver más gente desnuda que sirva de inspiración para una masturbadita más tarde, para que más allá de que alguien pueda dejar atrás sus complejos, los afiance más a su vida, pretendiendo que con mostrar su cuerpo éstos se irán. Y lo que más me preocupa, es el apoyar las ideas ligeras de poca responsabilidad que defienden ideales como el de que el mundo sea una gran cama dónde todos puedan compartir su “amor”.

La razón

La defensa de que se trata de un arte resulta demasiado subjetiva y no creo, a pesar de toda la gente que pueda estar a favor de esa idea, que justifique el hecho; el asunto es que existen muchas otras formas de hacer arte que implican sacrificios mucho menores y no comprometen la integridad de nadie, sin tomar en cuenta que el hecho de formar parte del montaje no nos convierte en artistas, de la misma forma que una manzana en sí no tiene más significado en una obra de arte que el hecho de haber sido pintada y nadie valora ni venera a la manzana en sí, misma que en todos los casos, cuando el cuadro, la foto o la escultura de dicha manzana se exponen, ésta ya ha muerto.

Encuentro mucho mas satisfactorio el hecho de hacerlo por vivir una experiencia, por quedar plasmado en un documento o documental, por hacer algo que podría ser histórico, aunque de escazo valor como tal, incluso por tener algo sobresaliente que contar a alguien más y esto me lleva de regreso al inicio. ¿Que persiguen las demás personas al hacerlo? Es un asunto que en verdad me preocupa ya que estoy convencido de que la moral es la contraparte que mantiene a las sociedades sin derrumbarse. Nos guste o no, las cosas que valen la pena de la vida a gran escala son morales, son benignas, no dañan y en este caso la ligadura que hay entre la desnudez y el sexo, que no tiene nada de malo por sí mismo, también se puede ligar a la baja moralidad que se puede encontrar en el sexo casual, al azar, sin responsabilidades ni compromisos, sobre todo por tratarse de grandes masas.

La incógnita

¿Que hacer? Me gustaría hacerlo por vivir la experiencia, en verdad se me hace atractivo, ¿pero vale al pena?, ¿cómo justificar el acto?, ¿es necesario justificarlo?, ¿crees que ésta es una muestra de la degradación de nuestra sociedad o es arte? ¿Tú que harías?

No olvides dejar tus comentarios.

Si tú ya resolviste esta incógnita y estás dispuesto a despojarte de las ropas, puedes ver la convocatoria aquí.

Hasta la próxima,

Alex

3 comentarios hasta ahora

  1. :D on

    de donde es la foto!!!! ?????????

  2. :D on

    de ke pais es’

  3. ahernandez on

    Hola, la foto es de la instalación de Newcastle Inglaterra en el 2005.

    Saludos,

    AH


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