Los más recientes triunfos de México (por Alejandro Hernández)
Comenzamos la semana con el sabor agridulce de al fin haber ganado algún Oscar, pero no todos los que queríamos, y esto nos deja como el chiste de pepito – no gozamos lo que ganamos por llorar lo que perdimos – creo que esto es normal. Nos hemos cansado de ver en estas premiaciones, películas (norteamericanas en su mayoría) que cuentan con cinco, seis o siete nominaciones y terminan con las manos vacías o apenas obtienen una estatuilla, cuando habían llevado hasta personal de auxilio para cargar todos los premios que “merecían”, por lo que creo que México, al competir en estas mismas condiciones (más la condición propia de ser México), debe acostumbrarse a este tipo de sorpresas.
De esta forma, creo que es momento de recordar la innumerable cantidad de años que hemos estado frente al televisor rogándole a Dios que nos dé aunque sea un oscarito de mejor ”loquesea” y que casi invariablemente nos había sido negado (sé bien que por ahí hay un par de personalidades mexicanas que ya lo ganaron [Manuel Arango y Regina Reyes], más los de Anthony Quinn que ya no era mexicano cuando los obtuvo, pero de eso no muchos se acuerdan). Hoy nos dan dos (no sé si Dios o la Academia) que parecen cuatro, hasta que te enteras que también Argentina y España ganaron algo, pero sin duda alguna es momento de celebración, de verdaderamente valorar el triunfo y de dejar de lamentarnos por lo que no recibimos. En otros años hasta fiestas hubiéramos hecho ¿a poco no?
Enhorabuena para Guillermo Navarro y Eugenio Caballero, con este tipo de mexicanos da gusto ser su paisano. Lo que sí se puede decir con respecto a que no son los primeros premios (Oscar) para México, es que sin duda estos dos son los más importantes.
Pasando a otros temas poco menos gloriosos, tenemos a la Selección Nacional de Fútbol, a la que no llamo decepeción nacional sólo por ya estar muy trillado el chiste, que logra un triunfo válido contra la potente Vinotinto. Lo que me enoja no es que México le gane a Venezuela, obvio no; sino que los jugadores no se entreguen en la cancha (los cambios) y jueguen como si le hicieran un favor a no sé quién; que con un poco más de suerte Venezuela nos hubiera podido meter en problemas (estuvo a punto) y que nosotros después de dar un buen show con llegadas e intentos, cual Barcelona en la Copa del Rey, empecemos a jugar como los Venados de Yucatán en partido de preparación; que después de tener el dominio total del encuentro, seamos los totalmente dominados.
Señor Sánchez, le reconozco todos sus logros, sus méritos para ser Seleccionador Nacional, pero creo que le está fallando la estrategía. Claro, “falta tiempo” como siempre, aunque teniendo las facultades que usted tiene, teniendo una lista de cientos de jugadores para escoger, en la que muchos tienen experiencia en selección, en torneos internacionales, que han jugado juntos un titipuchal de veces, en ese mismo estadio, en esas mismas condiciones, vamos, hasta con ese mismo árbitro, ¿cree usted que deba haber algún problema para ganarle a Venezuela como los grandes, incluso no teniendo tiempo de sobra para preparase? Con todo respeto creo que a pesar de las credenciales del Sr. Sánchez, ha fallado la estrategia en los dos partidos que ha jugado y de paso, por lo que he visto, creo que no es un gran motivador. En fin, esto no es más que un punto de vista de los millones que hay a este respecto.
Pido disculpas por el tiempo que dejé pasar de la “Primera Entrga” hasta ésta, que obviamente resulta ser la segunda (de mi parte) o la tercera en el blog (estoy seguro de que saben contar), lo que pasa es que apenas toma uno una decisión de hacer algo nuevo (como esto) y la vida se encarga de recordarle insistentemente las razones de por qué no hacerlo y las razones por las que no lo habías hecho antes, casi al grado de convencerte. En fin, lo iré dominando poco a poco.
Si dejan algún comentario, no hay fijón…
Hasta la próxima,
Alex
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