Primera Entrega (por Alejandro Hernández)
Sabiendo de antemano que esta primera entrega no será la más afortunada en cuestión de lectores, es la mera responsabilidad del escritor por comenzar alguna vez, sin importar lo poco que sean leídas sus palabras, incluso cabiendo la posibilidad de que el único lector sea él mismo. Ahora, me pregunto cuántas personas leyeron la primera columna de Germán Dehesa, estoy seguro que no siempre fue la Gaceta del Ángel lo que hoy es, mucho menos antes de llamarse así y de que ésta se publicara en uno de los diarios de mayor circulación. Seguro estoy de que cuando tan ilustre hombre empezó a escribir, por ahí de los 14 (quiero pensar), no encontró mucha gente interesada en escuchar lo que tan afamado comunicador tenía que decir. En fin, yo no tengo 14, ni escribo en el Reforma, pero estoy aquí comenzando ésta, no sé si larga y fructífera, pero al fin, carrera de escritor (carrera por el solo hecho de tener un recorrido), entusiasmado por comunicar y más entusiasmado aún, por encontrar algún receptor de mis ideas.
El Tema
He pensado mucho sobre el tema y la verdad es que no he encontrado alguno con el que me sienta completamente cómodo, es decir, para escribir siempre de lo mismo, por lo que creo que lo más acertado puede ser escribir sobre algo así como la extensa selección de preguntas que el maratón tiene para cuando el dado cae en el número seis, o sea “Cultura General”, y no de dos kilómetros… de muchos más.
Basto de sabiduría inútil, no tan inútil y algunas veces incluso útil, creo que a mí y a mi apreciado y por demás carismático colaborador, el Sr. Nieto, nos encantará entretenerles con vivencias, historias, puntos de vista, anécdotas y sí, sabiduría inútil, no tan inútil y algunas veces incluso útil, que hemos ido coleccionando por nuestro camino.
Los Escritores
Personas sencillitas, amigos casi hermanos y compañeros de la vida a lo largo de al menos unos 15 años, por cierto, los mejores, muy afines y dedicados a cosas completamente distintas. En esta ocasión como en muchas otras, unidos por un gusto en común: La escritura.
Así pues, teniendo bien claro lo díficil que puede resultar iniciar una carrera de escritor a los 30, sin haber estudiado letras ni mucho menos, mas motivados por la sencillez que actualmente los jóvenes (o no tan jóvenes) encontramos en las nuevas (y no tan nuevas) tecnologías, comenzamos hoy… nuestra carrera de escritor.
Espero que lo disfruten.
Alex
Todavía no hay comentarios
Replica